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Google+, plataforma de comunicación para nuestros sistemas de información


Cuán lejos quedó ya el inicio de Google, en aquel lejano 1998, cuando Larry Page y Sergey Brin —dos estudiantes de doctorado en Ciencias de la Computación de la Universidad de Stanford— dieron a conocer un buscador de información en Internet que superaba en mucho a la ya para entonces vieja herramienta Altavista, publicada apenas tres años antes.

El motor de búsquedas era el resultado de la tesis doctoral de ambos para mejorar las búsquedas en Internet, y había sido coordinada por el mexicano Héctor García Molina, director por entonces del Laboratorio de Sistemas Computacionales de la universidad. A partir de su encuentro en aquella época, los dos estudiantes de 23 y 24 años de edad tardaron tan sólo dos años para comenzar las pruebas sobre la Internet. En doce meses más fundarían la compañía Google Inc y, finalmente, el 27 de septiembre de 1998 hicieron la presentación pública y la apertura del motor de búsqueda en Internet.

Sorpresivamente, apenas dos años antes del arranque del nuevo milenio, Google se posicionó como la primera empresa global proveedora de información a través de la Red de Redes. Pero no sólo eso, poco a poco, en menos de un lustro, se convirtió también en una importante plataforma publicitaria y multimediática con un esquema de servicio que paulatinamente sus creadores han tratado de convertir en “el sistema de información digital” por excelencia en la Internet. Una breve década para alcanzar esa primera utopía (otras más vienen en camino), que ya está aquí al decir de los directivos de la corporación.

Así parecería confirmarlo el lanzamiento de la red de trabajo colaborativo Google+ y sus rápidas transformaciones enfocadas en el trabajo colaborativo y la gestión de información. Presentada recientemente como el puntero de integración de las aplicaciones más importantes de la empresa, lo que para muchos es simplemente el lanzamiento de una nueva red social que intenta desbancar a la popular Facebook, para otros ocurrió un acontecimiento lleno de significados en el marco de la construcción de la llamada “Sociedad del Conocimiento”. Podría afirmarse que la segunda valoración está mejor fundada que la primera, aunque el marketing del mismo Google haga bastante énfasis en el uso de la red para la simple socialización.

Desde su reciente lanzamiento en versión beta, Google+ ha ido configurándose como el núcleo de un importante sistema integrado de información (gratuito y de pago) de alcance universal. Apenas a unas semanas de su apertura pública ya ofrece herramientas de excelencia que, con la inteligente y creativa conjunción por parte del usuario, pueden aportar un importante servicio en diversos ámbitos del trabajo profesional y académico. Mucho más allá de su simple uso como “red de socialización” al estilo Facebook.

En el fondo Google+ es una red más cercana en su concepción a redes de trabajo profesional (como Linkedín y Viadeo), redes de formación de grupos (como Ning, pero que exige pago para sus mejores funciones), redes de investigación (como Zotero y Mendeley) y redes de gestión de conocimiento y formación de comunidades de aprendizaje (como Gnoss, realmente la única que cubre de manera muy importante ambos modelos de conocimiento). La diferencia fundamental con éstas es que Google+, aun como un sistema integrado, se enfoca fuertemente en los procesos de la comunicación.

En su función de sistema integrado Google+ no puede sustituir a los sistemas especializados mencionados en el párrafo anterior, incluso aunque intentara sumar a su código las virtudes tecnológicas de esas redes. Por sí mismas esas redes ofrecen servicios de alta calidad en ámbitos de especialización que no es deseable minimizar para que formen parte de un sistema más amplio, aun cuando hubiera mayor completitud en cuanto a una configuración compleja del sistema; como simples funciones de un sistema multifacético y no como funciones estructurales de redes especializadas perderían eficiencia respecto a la cobertura de los procesos que las caracterizan y les dan sentido. Al menos por el momento en el contexto actual de Google+.

Sin embargo, sí se prefigura como deseable el abordaje de Google+ como un importante complemento para esa clase de redes. Es indiscutible que como instrumento de apoyo comunicacional puede aportarles importantes posibilidades si los administradores y usuarios se abocan a la concepción, estructuración e integración conceptual de sistemas generales más amplios y complejos dentro de los terrenos de la gratuidad y de la formación de redes de trabajo colaborativo.

En esa perspectiva podríamos pensar creativamente en la concepción y desarrollo personalizado de ambientes sistémicos emparejados con nuestras necesidades de manejo de información y generación de conocimiento, ya sea desde el ámbito individual o desde el organizacional. La plataforma Google y sus aplicaciones pueden brindar un gran apoyo a cada ambiente, mediante la provisión de herramientas de comunicación, espacio extra de almacenamiento con posibilidades de indexación, sistemas compartidos de correo, aplicaciones cliente-servidor para la generación de objetos de aprendizaje que pueden incluir mapas, fotografías, videos, sonido, texto y libros electrónicos. Todo perfectamente integrado en la interfase de centralización conformada en Google+ e insertado cuando sea posible en espacios específicos de las otras plataformas, incluso incrustado en el código mediante widgets. Hasta puede preverse la integración total a través del navegador, mediante una interfase superior para que los usuarios compartan todo el concepto, como Netvibes o iGoogle, esta última no tan eficiente como la primera, pese a formar parte del sistema de la G.

Tan sólo por poner un ejemplo de lo dicho:

  1. Podemos usar Gnoss exclusivamente para la formación en línea, en redes cerradas, incluyendo sólo a grupos de interés por su pertenencia a nuestras instituciones o proyectos académicos y de investigación. Se trata de la red ideal para la formación de comunidades de aprendizaje y sistemas de gestión de conocimiento, principalmente por su enfoque basado en técnicas semánticas, búsquedas internas facetadas, estructuras de diseño instruccional y organización académica predeterminada con enfoque docente. ¿El apoyo sobre Google?: aumento del sistema de almacenamiento, uso de la videoconferencia y generación de objetos de aprendizaje a partir de álbumes, mapas, calendarios, blogs y videos.
  2. Podemos usar Zotero o Mendeley exclusivamente para la formación de reservorios compartidos de información taxonomizada, en conjunto estrechamente con las posibilidades de clasificación y enfoque semántico que nos ofrece Gnoss. ¿El apoyo sobre Google?: complementación con su sistema de trabajo colaborativo de documentos y almacenamiento indexado, superando también las cuotas gratuitas de almacenamiento ofrecidas por Gnoss, Zotero y Mendeley. La videoconferencia resulta un excelente apoyo para el trabajo dentro de los grupos formados en las tres plataformas de indexación bibliográfica (la indexación, no hay que pasarlo por alto, es una de las principales funciones dentro de Gnoss).
  3. Podemos usar Linkedín exclusivamente para las relaciones públicas entre profesionales de un mismo ramo y la formación de colegiaciones en Internet, referenciando a sus miembros hacia las otras redes para la investigación y la formación. ¿El apoyo sobre Google?: la disposición de un sistema de comunicación para complementar el trabajo de los grupos sobre la red profesional y las otras redes, con blogs abiertos para el intercambio, uso de videoconferencia y creación de bibliotecas digitales en documentos pdf principalmente.
  4. A Google+ le correspondería exclusivamente la función de centro y plataforma de comunicación social desde donde podremos coordinar a los usuarios para intervenir en todas las redes antes mencionadas. Convertida en esta clase de instrumento de coordinación, desde Google+ podemos proveernos de interesantes recursos y posibilidades comunicacionales que nos permitan operar entre la exclusividad de las redes especializadas (encerradas en cierto modo dentro del ámbito de la interdisciplina y la multidisciplina) y la universalidad de las redes abiertas (de acceso totalmente público).

Entre esos recursos y posibilidades del punto 4 podemos mencionar:

  • El ingreso universal, con una sola cuenta de usuario, a la plataforma de comunicación y sus diversas aplicaciones.
  • La coordinación de usuarios individuales y grupos de usuarios directamente desde nuestra cuenta de Gmail, pues todos los contactos de correo estarán sincronizados con Google+.
  • Videoconferencias grupales y sesiones de instrucción en tiempo real desde el escritorio mismo de nuestro ordenador. Con voz y video podremos mostrar aplicaciones, presentaciones en línea, esquemas, simulaciones y todo aquello que podamos ejecutar en la pantalla de nuestro monitor.
  • La sincronización automática con algunas de las principales aplicaciones del sistema Google: Docs, Calendar, Youtube, Gmail y Picassa, donde gratuitamente dispondremos de mayor espacio de almacenamiento que en cualquiera de las otras redes.
  • La conformación de importantes almacenes de información perfectamente clasificada y a disposición de los grupos, mediante carpetas compartidas y hasta para visionamiento público.
  • La incrustación de widgets de las aplicaciones Google en nuestras redes paralelas (por ejemplo para mostrar en directo nuestros archivos almacenados en Docs, los álbumes de Picassa, videos de Youtube y mapas ya trabajados en Google Maps, Google Street View, Panoramio e incluso aplicaciones ajenas a Google pero que aprovechan sus apps).
  • El uso de Chrome como aplicación principal para el aprovechamiento de todas las herramientas, pues dicho navegador es parte del sistema Google. Ciertamente, Firefox y otros navegadores nos permiten aprovechar los recursos de la misma manera, sin embargo Chrome forma parte del sistema Google por lo que, además de permitirnos una fluidez perfecta en el uso de todas sus aplicaciones, nos ofrece numerosos plugins de integración que sólo corren bajo su entorno. Sin contar con que los desarrolladores de Google lo vienen preparando precisamente para convertirlo en la principal interfase de operación del sistema.
  • Podemos imaginar, en conclusión, las posibilidades de centralización al vincular las comunicaciones de todas nuestras redes especializadas en un ámbito más amplio, de enorme potencia de procesamiento y almacenamiento, que es el que nos ofrece Google.

El usuario común y corriente tal vez conozca sólo dos o tres herramientas de las que provee Google, como el buscador (que por sí mismo tiene muy diversas funciones), Gmail, Docs, Calendar y Google Talk. Pero lo cierto es que tras el logotipo de la G se esconde un amplio e insospechado universo de utilidades y aplicaciones de gran importancia para cualquier trabajador del conocimiento. Por mencionar sólo algunas del más de medio centenar de posibilidades:

  • Google Apps, que nos permiten integrar al sistema en el espacio Web de nuestras organizaciones (bajo nuestro propio nombre de dominio), creando de la manera más simple un ámbito estilo “intranet” para el trabajo colaborativo, de hasta 10 miembros administradores gratuitamente. Correos, calendarios, sitios, blogs, almacén de documentos y buscador quedan así integrados en una sola aplicación empresarial u organizacional sin costo para la organización y sus usuarios.
  • Plugins para Google y aplicaciones locales, que podemos instalar directamente en nuestro navegador (principalmente Firefox y Chrome, en ese orden) o para llevar a cabo de manera local (desde nuestro escritorio y no en el navegador) algunos de los procesos que sus aplicaciones nos permiten efectuar, como el visionado de correos, el uso de los mapas satelitales y la edición de textos desde la suite Microsoft Office, en sincronización con Docs.
  • Google Traductor, que si bien no posee una eficiencia al cien por ciento en el proceso de la traducción, nos ofrece un importante apoyo para obtener la versión en español de Webs y documentos desde nuestro ordenador, sin importar su extensión y desde decenas de idiomas. Igualmente nos permite traducir de nuestro idioma a cualquiera de los idiomas incluidos en la aplicación. Y como un gran plus nos ofrece además la posibilidad de integrar el traductor en nuestros sitios Web como si fuera una herramienta de nuestra propiedad para potenciar el valor de nuestras plataformas de comunicación en la Internet.
  • Blogger, donde podemos crear la cantidad de blogs públicos o cerrados que deseemos, publicarlos bajo el dominio de Blogspot (la empresa proveedora, propiedad de Google) y hasta aplicarles nuestro propio nombre de dominio, si lo poseemos. Blogger es un subsistema completamente integrado a Google+. Ni qué decir de su importancia y poder de difusión en la llamada “blogosfera”.
  • Google Academic, buscador especializado en documentos académicos producto de tesis y publicaciones de centros de docencia e investigación. Sin comentarios.
  • Google Image Search, buscador especializado en imágenes que nos permite obtener resultados con licencias Creative Commons, es decir, imágenes con permiso abierto de publicación.
  • Google Maps, que desde sus inicios se vio envuelto en la discusión pública y hasta demandas de algunos gobiernos por una pretendida intromisión de sus satélites y vehículos de tierra en la información privada. Hoy por hoy el instrumento público más importante para el uso de mapas georreferenciados y proveedor de múltiples aplicaciones con propósito educativo integradas al sistema.
  • Google Books, igualmente envuelto en la polémica internacional, en este caso por acusaciones de monopolio en la digitalización de los saberes impresos en libros. Un gran proyecto que se propone crear una verdadera “biblioteca universal” digital con acceso público y gratuito que, por supuesto, ha puesto en alerta a las más importantes transnacionales del libro, que ven afectados sus intereses de control sobre los procesos de la publicación y la distribución de libros.
  • PicasaWeb Albums, plataforma de publicación de imágenes hoy perfectamente integrada a Google+. Nos permite crear almacenes de imágenes en 1 Gb de espacio (incrementable a petición del usuario), producir álbumes interactivos para nuestros blogs y sitios Web, georreferenciar nuestras fotografías, compartirlas en grupos y, maravilla de maravillas, disponer de una aplicación de escritorio (para nuestro ordenador) que nos provee casi con las mismas posibilidades del software en línea.

La lista es verdaderamente larga. Invitamos a nuestros lectores a visitar el artículo titulado “72 aplicaciones de Google”, publicado en el blog Vagabundia, que incluso no agota el catálogo pues es mucho mayor. Es tal la variedad y completitud de las aplicaciones de Google —tanto por sus posibilidades multidisciplinarias como por sus aplicaciones educativas— que su revisión individual nos llevaría la escritura de decenas de posts como éste.

Centrándonos en los intereses de este blog, Paradigmas Complexus, enmarcados por la comunicación educativa, el pensamiento complejo y la gestión del conocimiento, digamos que muchas de las aplicaciones de Google son de excelencia para apoyar la formación de sistemas especializados para el trabajo del conocimiento en una organización y perfectamente posibles para el trabajo individual, a partir de su vinculación con redes como las que ya mencionamos. Pueden servirnos, por ejemplo, para apoyarnos en la creación de:

  • Un sistema de información digital.
  • Un sistema de comunicación social.
  • Un sistema de apoyo multimedial para los aprendizajes mediados por Internet en la modalidad tanto de eLearning (completamente virtual) como Blended Learning (híbrido: presencial y virtual).
  • Un sistema de teletrabajo.
  • Una intranet virtual.
  • Un sistema de investigación académica.

Para cada una de estas posibilidades, por supuesto, alguna de las aplicaciones de Google desempeñará un papel central en el sistema, en tanto que otras se supeditarán a ella como elementos nucleares de obligados subsistemas. Sin embargo es indiscutible que la principal herramienta de Google, la que nos permitirá la integración de recursos a través de una interfase en línea, es Google+; otras del mismo proveedor —de las mencionadas aquí o aún por mencionar— desempeñarán su papel de núcleos sistémicos y subsistémicos como apoyos paralelos no tan sólo para el núcleo comunicacional que constituya Google +, sino también para los “otros” sistemas que habrían de servirse de las funciones del G+, los especializados, cuyo desarrollo, uso y difusión serían coordinados desde la plataforma comunicacional.

Todas estas aplicaciones de Google iremos analizándolas poco a poco. En nuestra próxima entrega sobre el tema Google trataremos de introducirnos por principio en la aplicación Google Heart como recurso ideal para apoyar los aprendizajes en el ámbito de la geografía y la historia en todos los niveles de la educación formal. Es ésta una aplicación que nos permite potenciar desde nuestro escritorio las posibilidades de Google Maps: georreferenciación, descarga de mapas, integración de fotografía, sonido y video en los mapas, estructuración de mapas interactivos, incrustación en Webs, etcétera… Ya veremos una a una sus virtudes.

Y un video para complementar...