Comunicación Alternativa (II)

Posted on | lunes, 24 de enero de 2011 | No Comments

II. EL PODER DE LA INFORMACIÓN

El caso Wikileaks, que exhibe mundialmente las corruptelas de la diplomacia estadounidense y los gobernantes de todo el orbe sometidos a su influencia,  ha venido a demostrar el poder de la información en manos de la sociedad. Wikileaks es una de esas iniciativas de la comunidad libre de Internet, no lucrativas, construidas en colectivo y dirigidas a empoderar al ciudadano de a pie. Es sin duda una muestra incuestionable de los beneficios de socializar el manejo de la información y los medios para distribuirla.

Con este "escándalo", hoy por hoy adquiere vigencia la consigna de los magnates del periodismo: “Información es poder”. Gran verdad que la sociedad civil organizada debiera asumir para plantearse una interrogante de suma importancia: ¿Cómo obtenerlos —la información y el poder que ésta da— cuando no se manejan los hilos de la economía, cuando se forma parte de la gran masa despojada, cuando los ciudadanos comunes ni siquiera pueden soñarse dueños o contralores de los medios de producción, cuando son parte de la mayoría en desventaja y ni siquiera poseen los recursos materiales suficientes para desarrollar sus proyectos más mínimos para la sobrevivencia?

La sociedad civil organizada debiera responderse a esta interrogante proponiendo y asumiendo la construcción de un nuevo enfoque de comunicación, la “Comunicación Alternativa”, basado en principios, estrategias, objetivos e instrumentos que lleven a la sociedad civil en su conjunto a un ejercicio pleno del derecho a comunicar y, por consecuencia, de lo que en México llamamos “garantías individuales y sociales”.

Pero, ¿de dónde podemos partir para concebir esa construcción?, ¿en qué podemos apoyarnos para sostener el desarrollo y mantenimiento de los medios necesarios? El punto de partida es simple y complejo a la vez: apelando a la conciencia, la libertad, el conocimiento, la creatividad, la solidaridad y la subversión… He aquí seis principios que pueden apuntalar un enfoque alternativo de comunicación y que la sociedad civil debiera anteponerse en su ejercicio del derecho a la comunicación:

1. Conciencia, para mantener y promover la certeza de que la persona humana no puede ni debe ser sujeto de manipulación en su núcleo más íntimo; conciencia para distinguir entre los elementos liberadores y los elementos degradantes de la cultura; conciencia para cerrar los oídos a los cantos de sirena del orden establecido, que de continuo trata de atrapar al receptor para fortalecerse a sí mismo convirtiéndolo en su fiel multiplicador.

2. Libertad, para optar por la dirección que la conciencia señale, ejerciendo la responsabilidad de no someterse pasivamente a las estructuras y modelos impuestos por los poderes económico, religioso, político y militar; libertad para rechazar las ofertas de los manipuladores, que no respetan la esencia humana; libertad para expresarse y comunicarse.

3. Conocimiento, para fortalecer esa libertad consciente, pues —como lo decía el poeta Pablo Salinas— no se debe olvidar que “un hombre se posee a sí mismo en la medida que posee la palabra que nombra su entorno”… y la comunicación se basa en el buen uso de dicha palabra, lingüistica y culturalmente. La palabra bien utilizada implica profundizar constructivamente en el conocimiento de sí y del mundo.

4. Creatividad, para inventar las formas de expresar y compartir los propios conocimientos, en lo individual y en lo social, hasta conformar saberes que constituyan un bien común; creatividad para sabotear al orden cuando es injusto, pero sin recurrir a la violencia o la guerra.

5. Solidaridad, para que los saberes colectivos circulen fortalecidos y pervivan más allá de cualquier límite espacial o temporal; solidaridad para incluir en un proceso liberador a aquellos de entre nosotros que por desidia permiten la manipulación; solidaridad para evolucionar en lo personal y en conjunto mediante el “apoyo mutuo”; solidaridad para socializar el conocimiento, los medios y las estrategias de comunicación.

6. Subversión, para que desde su propia libertad, con pleno conocimiento de causa, creativa y solidariamente, los ciudadanos saboteen las ideologías que crean un falso sentido de la realidad y producen conciencias desnutridas, sin voluntad para comprender y rechazar las condiciones de vida que impone la economía de mercado a través de sus mensajes manipulados; subversión, sí, para enfrentar mediante la “no violencia activa” cualquier tipo de manipulación de las vidas y las conciencias, venga de donde venga; subversión como forma de vida para revolucionar a la democracia y hacerla social.

A partir de estos principios, el propósito que debe mover a la sociedad civil organizada a buscar la información y su poder es “comunicar”, “poner en común”, ejercer un derecho que implica a otros muchos derechos, como el de reunión, el de discusión, el de participación y otros “de asociación”; el derecho de hacer preguntas, el de ser informado e informar con plena libertad y otros “de información”; el derecho a la cultura, el derecho a escoger, el derecho a la protección de la vida privada y de la vida misma, y muchos otros derechos que se refieren al desarrollo del individuo(*).

El sentido común parece advertirnos que en el orden informativo vigente estas propuestas correrán la misma suerte del proyecto del “nuevo orden” de los años setenta. Pero no es así. Aquella iniciativa se caracterizó por su verticalidad y su identificación orgánica con los poderes nacionales tercermundistas, al fin y al cabo extensiones del poder internacional. Esta nueva propuesta, en cambio, se pretende que surja de la tradición popular, que sea horizontal y emerja junto con la sociedad civil organizada, dentro de la cual debe afianzarse para después permear a la sociedad civil en su conjunto, y desde ella emprender la transformación de los medios establecidos en instrumentos para el bien social.

Te invitamos a complementar esta lectura con un texto para la reflexión sobre la realidad de los medios en la sociedad mexicana, que puedes consultar directamente en Internet, en la revista de comunicación Razón y palabra, fuera ya de circulación pero cuyo archivo aún es consultable en línea. De su lectura y de la lectura de las reflexiones expuestas aquí, en Paradigmas Complexus, podemos partir para la discusión de muchos y muy variados modelos de comunicación, fundados en la alternatividad y en atención a cada contexto comunitario. Y a no olvidarlo: la Internet pone a nuestro alcance todos los recursos para el desarrollo de medios propios de comunicación, tan buenos y complejos como los que poseen los grandes corporativos.

Haring, Bernard. Ética de la manipulación. En medicina, en control de la conducta y en genética. Editorial Herder, Barcelona, España. 2ª edición, 1985.

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